domingo, 30 de septiembre de 2012

Práctica 4: Mercado público








Viernes por la mañana. Gonzalo y yo acudimos al Mercado de Santo Domingo temerosos de cómo enfrentarnos a esta práctica.

La verdad que, al principio, entramos temerosos al lugar. Veíamos a gente pero no sabíamos como acercarnos a ellos para fotografiarles. A veces no limitábamos con un "Perdone, ¿le puedo sacar una foto? La timidez nos invadía y no nos dejaba trabajar con eficacia. Me quería morir porque no se me ocurría como podíamos hacer para que la gente entrara al trapo.

De repente, una de las tenderas de un puesto de frutas se dirigió a nosotros: "Chicos, podéis sacar fotos a lo que queráis, incluso os podéis meter hasta dentro para sacar fotos desde nuestra perspectiva". Aquella señora hizo que nuestra mentalidad cambiara. Hizo que nos atreviéramos a enfrentarnos a la situación.

Así, nos soltamos y empezamos a buscar las mejores fotos. Comenzamos a charlar con las tenderas y con las personas que ocupaban los puestos. Nos contaban cosas de su día a día. Esto nos favoreció, porque incluso se atrevían a bromear con nosotros.

Poco a poco nos fuimos convenciendo de que esta práctica merecía la pena. Hasta tal punto de reírnos a carcajadas de las fotos que estábamos sacando. En vez de seis, tenía que haber colgado las casi cien fotos que saqué.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Práctica 3: Retrata un artículo











Solares con uso provisional

El derribo de la antigua cárcel de Pamplona y la liberación del solar que ha ocupado durante más de cien años en el barrio de San Juan ha abierto un debate sobre el futuro uso que la ciudad dará a este nuevo espacio. El Plan Municipal de Pamplona propone para este solar un edificio dotacional público, un espacio libre, y la ampliación de la calle Cuesta de la Reina. Pero hasta que se tome una decisión definitiva el Ayuntamiento adoptará otra provisional que convertirá esta superficie de casi 9.000 metros cuadrados en zona verde y espacio deportivo aprovechando para ello las pistas de los patios de la prisión utilizados por los reclusos. 
Dar una utilidad pasajera a los terrenos de la vieja cárcel no es ninguna novedad. El Ayuntamiento de Pamplona lleva por ejemplo utilizando como aparcamientos o zonas verdes decenas de solares de su propiedad que en Plan Municipal figuran como reservas dotacionales. "Se trata de una solución provisional que se adopta mientras se utilizan las necesidades de nuevos equipamientos que tiene la ciudad, o simplemente se aguarda a que surjan", explica Luis Barián, jefe del Servicio de Planeamiento de la Gerencia de Urbanismo. Lo curioso de algunos casos es que la provisionalidad con la que nacieron algunos usos se han prolongado durante décadas. 

Reservados el plan

Sobre este aspecto el Plan Municipal de Pamplona deja las cosas bastante claras al asegurar que en el momento de planificar los equipamientos de una ciudad, "no sólo ha de tener en cuenta la respuesta a las necesidades a corto plazo, sino también aquellas que se derivan del más lejano horizonte marcado para su crecimiento urbano". Y añade que uno de los objetivos del planeamiento urbanístico es precisamente reservar el suelo para la ciudad que se desea tener en el futuro, "la razón es que de no hacerlo así la ciudad, una vez construida, puede resultar demasiado rígida para intervenir en ella", dice.
Por ese motivo de los 38 aparcamientos provisionales que el Ayuntamiento de Pamplona ha condicionado por toda la ciudad desde el año 2001, la casi totalidad se corresponden con espacios dotacionales reservados como tales en el plan. La cuestión es que las casi 9.000 plazas que ofrecen a los conductores solucionan el déficit de aparcamientos que existe en la capital navarra. En otros casos el destino pasa por convertir las reservas en zonas verdes. En cualquiera de las dos opciones la provisionalidad a veces resulta definitiva. 
"Se trata de aprovechar estos espacios mientras se decide qué dotación es la mejor para ese lugar", incide el concejal de Proyectos del Ayuntamiento de Pamplona, José Javier López. 

Una escuela que es parque

Uno de los ejemplos más significativos de estos usos transitorios que parecen haberse convertido en definitivos los encontramos en el barrio de Iturrama, donde el Plan General del año 1984 reservó una parcela de la calle Serafín Olave, entre los números 7 y 9, para levantar en ella una escuela infantil. A pocos metros, en la hoy conocida como plaza de la Concordia, la reserva se hizo para albergar un mercado. En estos momentos ambas parcelas son sendas zonas verdes especialmente apreciadas y defendidas por los vecinos. Pero en el verano de 1998 el Ayuntamiento intentó sin éxito cambiar los usos de estas dos parcelas, de manera que la situada en la calle Serafín Olave se mantendría definitivamente como zona verde, y el uso de guardería se trasladaba a una plaza interior, en la trasera de la calle Esquiroz. 

Coches en las oficinas

375 plazas de aparcamiento ocupan en estos momentos la cabecera del bulevar de la Rochapea. La mitad de ellas se encuentra sobre un solar reservado por el Plan Municipal para levantar algún día un edificio de oficinas municipales. La otra mitad están en otro solar colindante, esta vez particular, donde inicialmente se contemplaba construir una residencia geriátrica. Ambos proyectos aguardan sin duda a que la crisis económica termine. 

Aparcamientos de lujo

Durante muchos años tres de los más preciados solares del centro de la capital se utilizaron como aparcamientos en superficie, hasta que a partir del año 2003 fueron desapareciendo para dar paso a Baluarte, El corte Inglés, y la nueva estación de autobuses, respectivamente. 
Hoy es el día en el que un solar destinado para viviendas de lujo en el barrio de Iturrama también sirve como aparcamiento gratuito a cientos de vecinos. Conocido como el solar de Iturrama Nuevo, hace ahora 8 años fue acondicionado como aparcamiento con capacidad para 450 vehículos, cuando en él todavía quedaban en pie algunos de los viejos chalés que le dieron su mayor auge urbano a comienzos del siglo pasado. Con 18.393 metros cuadrados de superficie, en este espacio situado entre la calle Monasterio de Urdax y la avenida de Sancho el Fuerte se construirán 260 viviendas.
De lujo también es en estos momentos el solar de la calle Aralar en el que se prevé construir algún día el Museo de los Sanfermines.

Disuasorios a la entrada

Desde que en el año 2001 el Ayuntamiento de Pamplona comenzó a habilitar aparcamientos provisionales para paliar la falta de estacionamientos en la ciudad, la avenida de Zaragoza ha albergado varios de ellos. Con esa ubicación se pretendía disuadir al conductor a adentrarse con su vehículo en el centro de la capital y que lo dejase aparcado, sin coste alguno, a la entrada de Pamplona.
En estos momentos junto a la avenida de Zaragoza hay tres aparcamientos construidos sobre parcelas dotacionales. Dos de ellos, con más de 6.500 metros cuadrados de superficie, se encuentran en la urbanización de Arrosadía, el otro ocupa una parcela urbana en la calle Miguel Astráin que los vecinos han reclamado históricamente como una zona verde para un barrio, el de Azpilagaña, necesitado de estos espacios

Parques para aparcar

En Mendebaldea, junto a los nuevos edificios del Conservatorio y la Biblioteca hay habilitado en estos momentos un gran aparcamiento de más de 10.000 metros cuadrados. Pero en realidad lo que el Plan Municipal tiene previsto para esta superficie es una zona verde que tiene visos de demorarse por tiempo indefinido. 

Noticia: Diario de Navarra (23/9/2012)

domingo, 16 de septiembre de 2012

Práctica 2: Reflejos








Esta segunda práctica consistía en sacar fotografías mediante reflejos. He intentado jugar con diferentes tipos de objetos: espejos, cristales, metacrilato...

Mi objetivo era sacar aquello que no se podía ver de primera mano.

A través de los espejos de dos cuartos de baño, he querido sacar la parte opuesta a la foto, lo que no se ve. Ahí vemos que las duchas de ambas estancias se ven reflejadas a través del espejo.

Con otro espejo, esta vez el de un hall, he intentado buscar la foto paralela, es decir que se viese el mismo objeto en el espejo y en la fotografía tomada. Así, he intentado que la lámpara de mesa fuese la protagonista de esta instantánea.

En otra de ellas, la protagonista es la televisión. Al estar el aparato apagado podía verse reflejada la habitación a través de su pantalla jugando con las luces. Podemos apreciar por completo la habitación.

Otra de las fotos está inspirada con los cristales de una puerta. A través de ellos podemos ver reflejado el cuadro que adorna la sala de estar de un domicilio.

Por último, mediante el metacrilato rojo que adorna un armario de una estancia, podemos observar la disposición de la habitación.

Ha resultado una práctica complicada, ya que para sacar este tipo de fotografías hay que jugar con un factor determinante, la luz. Según la dirección de la luz, la fotografía puede salir o no. Esto me ha llevado a buscar diferentes tipos de ángulos para sacar las imágenes.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Práctica 1: Escultura Aizcorbe







Con esta entrada estreno mi blog personal de la asignatura Fotoperiodismo I. 
Parecía sencillo sacar unas fotografías a una simple escultura, pero no. Llevo viviendo 23 años en Pamplona y, de todas las veces que había pasado por esta escultura situada entre la Avenida Pío XII y la Avenida del Ejército, nunca me planteé que iba a sacarle una fotografía y menos aún la dificultad que ello conllevaba. Al principio me daba cierta vergüenza ponerme a sacar fotos en medio de aquel parque. Pensaba que la gente que pasaba por allí y me viera, pensaría que estaba loco sacando fotos a ese trozo de hierro que para muchos es insignificante. 
Cuando llegue al lugar, en plena Vuelta del Castillo, y vi las formas que tenía esta escultura no sabía ni por donde empezar. 
Primero empece por coger la cámara. No era lo mismo sacar una foto a un grupo de amigos de fiesta, que sacar la instantánea a una escultura con semejantes formas. 
Al mirar por el visor de la máquina fotográfica empezó a rondarme por la cabeza a qué podía parecerse aquel montón de hierro. Pensé que podía ser unas pinzas para agarrar cualquier objeto, pero no tenía claro que el escultor quisiera reflejar unas pinzas.
También me vino a la mente que podía querer mostrar un pisapapeles, pero un pisapapeles en aquel entorno no pintaba absolutamente nada. 
De ahí llegue a mi última conclusión, esa escultura quiere mostrarnos un perro. El parque en el que se encuentra esta escultura es un lugar en el que habitualmente mucha gente va a pasear con sus animales de compañías. Cada vez que sacaba más fotos me daba la sensación de que había acertado en mi símil. Ese círculo sin terminar de cerrar abierto por la parte de abajo me recordaba a la cabeza del animal con la boca abierta y la lengua afuera. El cuerpo sería la siguiente forma geométrica, y la última, la cola.
Es una sensación extraña sacar fotografías y tener que tomar las imágenes desde diferentes ángulos. El color variaba según la posición del sol. 
También observe que incluso la sombra que se reflejaba de la escultura pertenecía a la obra.
La verdad que no se si será un perro, un pisapapeles o unas pinzas. Pero detenerte a mirar la obra a través del visor de una cámara te lleva a ver cosas que jamás imaginarías.