martes, 23 de octubre de 2012

Práctica 5: Las 1000 fotos


Mi padre entra en la habitación. Tras varios intentos despierta a la bestia que duerme al lado de mí, si mi hermano. Después de refunfuñar un par de veces, consigue levantarse. Vuelvo a cerrar los ojos. Me duermo. Suena el despertador de mi odiada BlackBerri. Lo primero que veo, es la hora, 7.40 de la mañana, odioso despertador y odiosas mañanas. Una luz roja parpadea arriba del aparato. Tres “guasaps” y un “BBM”, así, para empezar bien la mañana. Los whatsapp, la mayoría, de mis amigos.

Camino a la ducha, mi madre, muy mona ella recién levantada también. Me miro al espejo y me pregunto que hace un chaval cómo yo, en un lugar como este, a estas horas de la mañana. Salgo de la ducha, y me encuentro con mi primer del día, ¿qué me pongo? Vaqueros, camiseta morada y sudadera blanca. Así me va a ver el mundo hoy.

Colacao, tostadas, mi hermana corriendo porque no llega al colegio. Otra vez mi madre, como siempre, con algún artilugio de limpieza en la mano. Enciendo la radio y pongo los 40 Principales a ver si me sacan alguna sonrisa “estos” de Anda Ya. 92.2 FM. Esa es la frecuencia que se ve en la pantalla de la radio. Una radio que tiene más años que Matuzalem. Como esos años que hacia que el Zaragoza no ganaba a Osasuna, primera noticia que leo en el periódico. 8.30, hora de salir de casa. De camino al garaje para coger mi bicicleta me junto con la señora que limpia el portal de mi edificio. Vestida de azul, como la muñeca, pero con gafas y algo más mayor.

Caminando por la calle, muchos niños acuden de las manos de sus madres al colegio. Coches, motos y villavesas. Llego a la puerta del garaje. Gris con un cristal. Bajo las escaleras. Llego al piso menos 3, mi planta. Oscuro, me cuesta encontrar la luz. Llego a la puerta del trastero para sacar la bicicleta. Ahí esta, gris y roja, vieja. Vuelvo a subir, esta vez por el ascensor.

Comienzo a pedalear por la Avenida Pamplona. Gente andando se cruza por el carril bici sin saber el peligro que supone tanto para los viandantes como para los ciclistas. Un coche rojo, un coche negro... ¡un coche naranja! Increíble.

Llego a la universidad. Mucha gente a las 8.55 de la mañana, hora a la que vuelvo a mirar el reloj. Entro en clase, aula 1. Abandono la cámara por unos momentos. Antes de dejarla me da tiempo a tomar la última instantánea, Gonzalo corriendo a clase porque cree que llega tarde. Son las 13.00 horas, salgo de clase. Vuelvo a coger la bici dejando atrás a muchísima gente fumando afuera del edificio de FCOM.

Llego al lugar de encuentro de mi cuadrilla de amigos, la bajera. AUIO pone encima de la puerta de entrada. Dentro están Sodupe, Goñi, Juanjo, Erce...los que conocemos como “los muebles”. Denominamos así a los que prácticamente se pasan las 24 horas del día en la bajera. El Fifa en una tele y Mujeres y Hombres y Viceversa en la otra. Tras beber una CocaCola y echar unas risas, vuelvo a coger la bici y, cruzando Iturrama y Hospitales, llego a Barañain.

Dos de la tarde. Llego a mi casa a la vez que mi hermana que viene del colegio. Toca hacer para comer arroz y pechugas. Me pongo a hacer la comida. Mientras, vasos, cubiertos, platos encima de la mesa. Por fin mi hermana a preparado la mesa.

Termino de comer y me echo la siesta tras una mañana ajetreada. Mi cama, mi almohada. Oscuridad otra vez.

Mi madre me despierta. A llegado de trabajar y me avisa de que tengo que ir a entrenar a mis niñas. Baloncesto. Cojo el coche dirección Mutilva. Aparco la cámara. Cojo el bolso una vez aparcado el coche. Antes de empezar a entrenar a las chavalas, les pido que posen para sacarse una foto. Están todas menos Amaia Muro, que raro, vuelve a faltar. Foto de equipo, incluido Fernando, mi segundo. Aparco otra vez la cámara porque este entrenamiento es muy importante. Terminamos el entreno. Ducha.

Llego a casa y me pongo a hacer alguna tarea que tengo. Bolígrafo, hojas blancas, escribo un rato. Vuelvo a aparcar la cámara hasta que entra mi hermano, la fiera de la mañana, tocando las narices, como de costumbre. Cena. Ensalada. Un poco de tele. Todos en el sofá y, a la cama. Hasta mañana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario